El benchmarking es una técnica que consiste en analizar los productos, servicios, métodos y hasta procesos de trabajo que tienen tu competencia directa u otras empresas de distintos sectores, con la finalidad de mejorar la calidad de los nuestros, incluida su estrategia de marketing.

Igualmente, este proceso a veces se realiza en otras áreas de la misma organización también. Por lo tanto, Martí CasadesúsIñaki HerasJavier Merino Díaz de Cerio, autores del libro Calidad práctica, una guía para no perderse en el mundo de la calidad, señalan que el benchmarking “es una técnica para buscar las mejores prácticas que se pueden encontrar fuera o, a veces, dentro de la empresa, en relación con los métodos, procesos de cualquier tipo, productos o servicios, siempre encaminada a la mejora continua y orientada, fundamentalmente, a los clientes”.

En tal sentido, el benchmarking parte de la premisa de que actualmente es bastante complicado crear algo nuevo, porque casi todo está hecho. Entonces ¿Por qué no tomar como referente una cosa para mejorarlo? ¡No tiene nada de malo!

Y es que dicen que “las comparaciones son odiosas, pero a veces necesarias”, sobre todo si se trata de mejorar algún producto o servicio para satisfacer completamente las necesidades de las personas, pues ellos ciertamente, ¡Te lo agradecerían! ¡Ni te imaginas!

En líneas generales, el benchmarking consiste en un seguimiento continuo de las empresas, pero sobre todo, de aquéllas que son consideradas como prestigiosas, para sacar provecho de sus mejores cualidades y adaptarlas a las nuestras.

No obstante, queremos que quede claro que no se trata de copiar o plagiar, ¡No te equivoques! Debes aprender la manera en cómo trabaja tu competencia para diferenciarte del resto, porque ésa es una de las cosas que estamos buscando o, ¿No? ¡No pierdas tu esencia!